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Empresa software

Posted by admin | Posted in Cuentos | Posted on 11-08-2008

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(c) Marcos Donoso 2007

Habían diversos conceptos que le estaban produciendo una sensación parecida a la acidez estomacal. En alguna otra parte estaba la misma visión y el mismo esfuerzo. Documentar, por ejemplo, era algo que en algunas áreas como la educación se realizaba al pie de la letra. Ya no era el primero, en su ex empresa se trataba de hacer lo mismo, salvo que en ese lugar la consecución de esos objetivos estaba frenada por los vicios existentes. Este tipo de pensamientos estaban produciendo una sintesis que se traducía en evitar los vicios y planificar en detalle lo que realmente hasta ese minuto permanecia como lo unico que habia salido de su cabeza y era a todas luces innovador ciento por ciento, una empresa – software inteligente que pudiera trabajar en piloto automático y generara recursos mientras él estaba inmerso en otro proyecto fuera de este mundo.
Hasta que pensó que ese era el fin de la automatización. Lo cual lo llevo a plantearse nuevamente qué era lo realmente innovador, rupturista, hasta rebelde de su propuesta.
Es la visión sobre el trabajo de las personas, que debiera ser cosas que las máquinas no pueden hacer, en primera instancia.. y como punto más alto proyectarse hacia nuevas formas de concebir la realidad. Lo que lo hizo exclamar, ¡Que las maquinas trabajen para que nosotros podamos soñar!
Aunque todo era una elucubración, algo era real: Si las maquinas trabajan muchos serán desplazados y no podrán soñar sino morirán de hambre.
Este engendro empresa – software estaba siendo concebido sin sentido de justicia, es más, era como un organizador, clasificador de tareas, y administrador. Que repartia tareas a diversas personas mientras no fuera capaz de realizarlas él mismo. Lo que iba logrando iteración tras iteración, reduciendo de paso el costo.
No tenia por qué tener sentido de justicia, aparte que eso sí­ que sería complicado programar, considerando que a veces lo justo no es necesariamente un resultado aritmetico.
La idea de la mezcolanza empresa-software, era porque una empresa es concebida para generar recursos y un software es concebido para automatizar labores. Tal vez nadie lo habí­a dicho, aunque muchos lo habí­an pensando y solo él tenia el valor o la honestidad de decirlo, y no estaba renombrando algo ya concebido… estaba naciendo un nuevo tipo de software o un nuevo tipo de empresa, ambos o algún otro.

El Autor

Posted by admin | Posted in Cuentos | Posted on 03-11-2007

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© Marcos Donoso 2007

Mientras interrogaba a Mx, a Fen se le ocurrio vaciar la larga disertación del software sabelotodo a un archivo. A manera de probar si los demás se daban cuenta de que el autor no era humano, le puso su firma. El exitazo que resultó de compartir lo que el llamó el borrador de una futura publicación , lo tento a no revelar cual había sido el verdadero autor. No tardaron en ofrecerle buen dinero por publicar el libro, lo cual no rechazó aunque tenia algunos cuestionamientos éticos. Los cuales lo estaban haciendo pensar en retirarse a un paí­s lejano donde no estuviera con el constante temor de que pudiera ser sorprendido y la consiguiente verguenza y seguramente problemas con la ley.
Estaba incomodo, pero ya era demasiado tarde para volver atrás, ya era un profesional en todas las teorí­as del libro. Y fue tan buena la propuesta que le hicieron que abandonó su trabajo en ID, la empresa que desarrollo a Mx, y se dedicó a dar conferencias y entrevistas sobre el libro.
Después de disipados varios temores, solo quedaba uno que se acrecentaba en la medida que habia mas interés en la publicaciónn y en su persona:. ¿Qué tal si Mx me descrubre como plagiador?, ¿Que tal si alguien en ID le pregunta quien es el autor del libro?
Muy a pesar del clamor de algunos empleados de ID, que solicitaban que Mx estubiera disponible como servicio de consulta a través de Internet, no era posible debido a que a los creadores de Mx, a aquellos a quienes les había tomado más de diez años desarrollar el software, sentian que comprometían su seguridad y su ventaja competitiva; razón por la cual no estaba disponible al público y su existencia se guardaba con el mismo celo que Coca-Cola guarda su fórmula.
Como Fed en sus cinco minutos de fama dejó de trabajar en ID ya no podría acceder a Mx, no como lo hacía antes . Y ahora solo necesitaba hacerle una pregunta, hacerlo antes que nadie, para quedarse tranquilo o saber que era el momento indicado para esconderse donde no tuviera que dar explicaciones.
Llamo a su amigo BeQuick quien era CEO de ID, para solicitarle que le arrendara un par de minutos de Mx, llamada que gatilló una entrevista entre ellos.
- Sé lo que quieres preguntar- le dijo BeQuick sin mayores rodeos.
- Nada vital – respondio Fed, evitando decir algo que BeQuick no supiera.
- Disculpa si parezco jugar algún juego – agregó BeQuick – pero se quien es el autor de tu bestseller.
Fed se encogio de hombros diciendo – ¡No entiendo como no has hecho nada!. Mx podria cuadriplicar su valor si haces publica esta informaciónn. ¿Eres demasiado buena gente que no me quieres perjudicar? ¿O qué? .
- Tú sabes las razones por las que no hacemos pública la existencia de Mx. Es nuestra garantía de exito en todos nuestros proyectos, es la base de lo que seremos en el futuro. Espero tu silencio al respecto, y en lo que concierne a Mx si alguien pregunta sobre el libro diré que tú eres el autor.

Dead or alive

Posted by admin | Posted in Cuentos | Posted on 27-12-2006

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(c) Marcos Donoso 2008 [escrito integramente en una Blackberry Perl 8100]

Probablemente estoy muerto y mi conciencia en un acto reflejo se ha quedado dando vueltas en este mundo. Quien sabe si en este minuto están sacando mi cuerpo ya sin vida del auto. No es que crea que me falta algo por hacer, pero resulta perturbador estar en la cafetería de la clinica esperando los examenes de mi señora y ver tantas caras conocidas que en el tiempo y en el espacio no correspondería verlas juntas. Tal vez es la antesala del mas allá. Siempre pense que era dormir o salir disparado de este sistema de cosas, el punto es que el tiempo se detuvo y me siento bien. Entonces es posible que pierda la conciencia en cualquier minuto y mi poder sobre las cosas cotidianas ya no sea más.

Hasta ahora no he visto a nadie, salvo mi mujer a quien sacaron en camilla, menos alguien parecido a mi… pero no ha sido nada grave. La mujer que descuidadamente conducía detras tuvo suerte de que mi señora no pudiera levantarse, de otra forma hubiera sido muerta a golpes.

Los doctores están haciendo varios examenes y cada vez que pueden me preguntan si me siento bien, si no me paso nada. Lo que un poco ratifica mi teoría de que estoy muerto, y que este fenomeno no es un acto reflejo del cuerpo sino de la conciencia.

Mientras los doctores terminan de analizar los examenes le comento a Susana, mi mujer, que es lo que estoy pensando y ella me pregunta si soy feliz, me escabullo preguntandole de vuelta qué es la felicidad. Si no tengo respuesta a esa pregunta es que estoy vivo, y la única sensación que me queda es una ausencia del paso del tiempo… Pero lo que si me convence definitivamente de estar entre los vivos es la factura de los gastos médicos, un regreso a casa a pie y un pequeño malestar que crece en mi espalda.